Plaza de Santo Domingo
Iglesia de Santo Domingo
Durante el siglo XIX, un grupo de dominicos italianos
hicieron importantes reformas en el interior del templo; según el intelectual
ecuatoriano Ernesto La Orden Miracle «decidieron
pintarla como un teatrillo de ópera, arrasar sus altares, su coro y su púlpito».
La hermosa y sobria fachada no sufrió estos afanes reformadores, y aunque la
iglesia parece haber tenido esos cambios internos importantes, mantiene una
presencia riquÃsima e impresionante que no muestra de una forma abierta los
estragos que cuenta La Orden,
Arquitectura
Sin duda, la Capilla de la Virgen del Rosario es la más conocida del
conjunto; no obstante, no es la única que evidencia el interés cultural del
templo como indica Pazos Barrera: «en
otra capilla se conserva la pintura mural de la Virgen de la Escalera, obra del
padre Pedro Bedón, y que data de los primeros años del siglo
XVII»
El Claustro, por su parte, presenta corredores y
crujÃas de doble arquerÃa con pilares ochavados, y se debe al hermano Antonio
RodrÃguez, quien lo levantó a partir del diseño de Francisco Becerra.
Monumento a Sucre
Inauguración
El monumento fue inaugurado
el 10 de agosto de 1892, al dÃa siguiente de la clausura de la Primera
Exposición Nacional, que habÃa empezado el 24 de mayo previo para conmemorar el
septuagésimo aniversario de la Batalla de Pichincha.
Descripción
La estatua fue
fabricada en bronce, posee el centro hueco y alcanza los tres metros de altura.
La imagen del mariscal Sucre responde más al ideal romántico de la época que a
su verdadera fisonomÃa, aunque guarda los rasgos más importantes como la nariz
aguileña y el cabello rizado. Su mano derecha se encuentra extendida hacia el
frente, señalando las faldas del volcán Pichincha, en donde se libró la batalla
que selló la independencia del paÃs en 1822, en la que el mismo Sucre comandó
las tropas libertarias. Su mano izquierda está posada sobre la empuñadura de la
espada que descansa sobre tierra, sÃmbolo de la lucha que ha llegado a su fin. Algunas versiones afirman que, además, la
efigie del Gran Mariscal mira a la Casa de Santa Helena, ubicada directamente
frente a la plaza, y que fue el lugar en el que conoció por primera vez a la
joven Mariana Carcelén de Guevara, heredera del Marqués de Solanda, que se
convertirÃa más tarde en su esposa. La efigie de bronce se asienta sobre un
esbelto pedestal cuadrangular de piedra y factura neoclásica que alcanza los
cinco metros de altura. En la base, sus cuatro costados presentan una hendidura
rectangular con placas de bronce en el frente y los laterales:
- La Batalla de Pichincha, al norte
- La entrada triunfal a Quito, al sur
- Sucre coronado por la libertad, al frente
Varias placas conmemorativas han sido
colocadas a lo largo de los años a medio cuerpo de las cuatro caras del
pedestal, siendo la única original la que reza "Al mariscal Sucre, el
Ecuador", que se ubica en el frente.
Museo Fray
Pedro Bedón
El museo dominico fue inaugurado el 6 de Noviembre de 1965. Su creación se
da en dos etapas; la primera se forma gracias a la iniciativa del padre José
MarÃa Vargas, quien tomó a su responsabilidad el abrir al público un espacio en
el cual este pudiera apreciar invaluable imaginerÃa religiosa que cumplÃa y
cumple aún, con el objetivo de evangelizar al pueblo; el padre Vargas tiene el
mérito de recolectar y organizar un gran acervo de pinturas y esculturas de los
siglos XVI y XVII que hasta ese momento se hallaban dispersas por cada rincón
del convento. Se contaba además, con el apoyo del padre LuÃs Tipán Rojas, por
aquel entonces Prior del Convento Máximo, con cuya ayuda se organizó las obras
en un sitio que servÃa de sala de exposición, con miras de erigir un
museo. Por último contribuyó con la obra el padre Gonzalo Valdivieso E.,
en la segunda etapa de creación del museo, quien en representación y a nombre
de la Orden de Predicadores de Santo Domingo contribuyó con la obra haciendo
intervenciones por cuenta propia en diversas partes del convento.
El Museo Dominicano se encuentra divido en tres salas, y el Refectorio, las
cuales poseen una gran variedad de obras tanto en pintura como en
escultura.
- PRIMERA SALA:
- SEGUNDA SALA:
En esta sala encontramos varias esculturas que poseen ojos de vidrio,
fueron talladas en madera y cubiertas con pan de oro. Podremos
observar obras del siglo XIX, conocido como la etapa de la decadencia de
la Escuela Quiteña ya que ocurrió la independencia y todo el presupuesto
fue utilizado para la guerra. Una pieza que muestra la decadencia es la de
San Pedro Mártir; es una obra simple que posee un tallado rústico.
- TERCERA SALA:
En esta sala se encuentran varias obras que
fueron realizadas por Fray Pedro Bedón se convirtió en el padre de la escuela
de arte en Quito, fue considerado como el primer pintor muralista.. Entre
sus trabajos más importantes encontramos: los Libros Corales que
poseen una decoración vegetal y pasta de cuero, fueron elaborados en el
año de 1688. Se puede observar cuadros de Miguel de Santiago como La
Trinidad, también la escultura más destacada de Bernardo de Legarda, la
Virgen de Quito.
REFECTORIO:
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